Por Gustavo Molinatti Mientras las OEMs aceleran su transición hacia servicios, automatización e integración tecnológica, fabricantes y distribuidores del aftermarket enfrentan una pregunta incómoda: ¿están preparados para competir en un mercado donde vender hardware ya no parece suficiente? Durante años, gran parte de la industria de impresión construyó su competitividad alrededor del hardware. Velocidad, costo por página, calidad de impresión, rendimiento, disponibilidad y eficiencia operativa fueron algunos de los pilares que dominaron el mercado durante décadas. Pero en los últimos meses comenzaron a aparecer señales que, observadas en conjunto, parecen mostrar un cambio más profundo. Los reportes financieros de fabricantes japoneses, los nuevos frameworks de consultoras globales y hasta los comunicados relacionados con inteligencia artificial empiezan a repetir conceptos que hace algunos años ocupaban un lugar mucho más secundario dentro de la industria: automatización, integració...
