Por Gustavo Molinatti La IA ya trabaja en el aftermarket: propuestas, contratos, licitaciones, soporte. La pregunta que casi ninguna empresa respondió todavía es quién se hace cargo cuando el resultado sale mal. Un distribuidor recibe una licitación pública de 400 páginas un viernes a la tarde. El lunes tiene que presentar. Hace dos años, eso significaba un fin de semana entero de lectura. Hoy, una herramienta de IA le entrega en veinte minutos un resumen de requisitos técnicos, plazos y condiciones de garantía. La pregunta interesante no es si eso es útil. Obviamente lo es. La pregunta es otra: ¿quién firma si el resumen omitió una cláusula de penalidad que el modelo consideró irrelevante? Ese es el debate real que se abre en nuestro canal. Y llega en un momento en que la adopción ya no es tema de discusión: según la encuesta global de McKinsey "The State of AI in 2025" (noviembre de 2025), el 88% de las organizaciones utiliza IA en al menos una función del negocio. La decis...
